Tan sólo llegar a la ciudad, ya puede admirar una atracción turística famosa de Fráncfort:
El skyline se puede apreciar desde lejos. El Römer, la catedral y la Paulskirche, que se encuentran en el centro histórico, forman parte del programa obligatorio. Si desea escapar del bullicio, puede relajarse a orillas del río Meno en los Nizzagärten (Jardines de Niza) con su flora mediterránea, en el Palmengarten (Jardín de Palmeras) o en uno de los muchos parques del centro de la ciudad. El zoológico, con más de 150 años de tradición, es una atracción especialmente popular entre las familias.
En la manufactura de porcelana, que se encuentra en el oeste de la ciudad, conocerá los secretos de la fabricación de porcelana - toda una experiencia. En la casa natal de Goethe la historia cobra vida.
Mientras que a algunos, al pensar en Fráncfort, les viene a la mente una ciudad de poetas, otros piensan en la bebida nacional. En el barrio de Alt-Sachsenhausen puede hacer una parada para degustar la famosa sidra. Una de las posibilidades para conocer y tener una idea general de la ciudad es el bus turístico rojo de dos pisos, del que puede subir y bajar cuando lo desee. De todos modos, se puede llegar a casi todas las atracciones turísticas del centro de la ciudad a pie.